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En un pueblo de la India, seis hombres ciegos argumentaban diferentes teorías para describir a un elefante, por lo que en varias ocasiones no lograban un punto en común. Entre tantos argumentos diferentes, decidieron que cada uno, por la observación del tacto, podrían ampliar sus conocimientos y aprender cómo era un elefante.


En la facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta:

- “¿Cuántos riñones tenemos?”

- “¡Cuatro!”, responde el alumno.

- “¿Cuatro?”, replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos.

- “Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”, le ordena el profesor a su auxiliar.

“¡Y para mí un cafecito!”, replicó el alumno al auxiliar del maestro.

El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala. El alumno era, por cierto, el humorista Aparicio Torelly Aporelly (1895-1971), más conocido como el “Barón de Itararé”.

Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:

- “Usted me preguntó cuántos riñones ‘tenemos’. ‘Tenemos’ cuatro: dos míos y dos suyos. ‘Tenemos’ es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.

La vida exige mucho más comprensión que conocimiento. A veces, las personas, por tener un poco más de conocimiento o ‘creer’ que lo tienen, se sienten con derecho de subestimar a los demás.


Cierto día, un joven aprendiz se fue de su casa para estudiar con un sabio maestro. El tiempo pasó y el joven aprendiz adquiere diferentes enseñanzas. Hasta que un día siente que no ha avanzado lo suficiente como para ser tan sabio como su maestro.

Entonces, se acerca al maestro, que estaba a espaldas de él y le preguntó:

- Maestro ¿Cuánto tardaré en ser tan sabio como tú?
La respuesta del maestro no se hizo esperar, sin girar le responde:

- Cinco años.

- Eso es mucho tiempo... - replicó el muchacho. - Pero...¿Y si trabajo el doble?

-Entonces tardarás diez- contestó el maestro.


A lo que el muchacho nuevamente protestó:

-Maestro, eso es demasiado tiempo!. ¿Y si estudio también por las noches?
-Quince años - dijo el sabio.
- No lo comprendo.- replicó el aprendiz. - Cada vez que prometo dedicar más energías, tú me dices que tardaré más en lograr mi objetivo. ¿Por qué?
El maestro se da vuelta y colocándole una mano en el hombro del aprendiz le dice:

- La respuesta es muy sencilla mi querido amigo. Si tienes un ojo puesto en el destino que esperas alcanzar, sólo te queda otro para que te guíe en el viaje.
A cuantos de nosotros en más de alguna ocasión nos ha pasado por la mente tirar la toalla, dejarlo todo y quedarnos ahí sin poder hacer nada ante algún obstáculo, dificultad o problema?, y es que al no ver resultados inmediatos en nuestra vida pensamos que ya todo esta perdido, que ya no podemos seguir adelante pues ya hemos intentado muchas veces poder salir de esos problemas o alcanzar una meta que nos hemos propuesto, y es que en esos momentos de nuestra vida es cuando llega el desánimo, pues este hace que no avancemos, que sintamos que no hay esperanzas para poder salir adelante, que la meta a la que queremos llegar esta muy lejos y que no podremos alcanzarla.

Las recetas rápidas no funcionan. Todo cambio duradero requiere tiempo y esfuerzo. La perseverancia es la madre del cambio personal. Eso no quiere decir que necesites años para producir cambios profundos en tu vida. Si aplicas diariamente y con diligencia estas estrategias durante un mes (por ejemplo), los resultados te sorprenderán. Empezarás a aprovechar los niveles más altos de tu propia capacidad y a entrar en lo "milagroso" que pueden ser. Pero para llegar hasta ahí no tienes que obsesionarte por los resultados. Disfruta del proceso del crecimiento personal.

Parece irónico, pero cuanto menos pienses en el resultado final, más rápido se producirá éste.

La perseverancia de un hombre es la fuerza motivadora de un líder, solo la perseverancia hace realidad nuestros sueños.


Un alumno le preguntó a su maestro sobre si debía quedarse con su esposa o su amante.

El maestro tomó una Rosa y un Captus en su mano y le preguntó:

- Si yo te doy a escoger una Flor, cual eliges?

- el alumno sonrió y dijo: " la rosa es lógico"

El maestro lo observó y respondió:

- A veces los hombres se dejan llevar por la belleza externa o lo mundano y elige lo que brille mas, lo que valga más, pero en esos placeres no está el amor, yo me quedaría con el Captus porque la Rosa se marchita y muere. Mientras que el Captus sin importar el tiempo o el clima seguirá igual, verde con sus espinas y un día dará la flor mas hermosa que jamás hayas visto.

- Es así como vez a tu mujer, que conoce tus defectos, tus debilidades, tus errores, tus gritos, tus malos ratos y aún así está contigo... Por otro lado, tu amante conoce tu dinero, tus lujos, los espacios de felicidad y tu sonrisa, por eso está contigo

- Ahora dime amigo mío , con quién te quedarías?.

Rosa o Captus?


Un maestro y su discípulo regresaban al templo caminando junto al río. De pronto observaron en la orilla a una mujer joven y hermosa que lloraba desconsoladamente. 

- Qué te sucede? - le preguntaron.

La mujer respondió:

- Mi madre que vive al otro lado del río está muriendo y no podré estar con ella porque me resulta imposible cruzarlo sola.

El joven monje se lamentó:

- Nuestros votos nos prohíben tener contacto con personas de otro sexo de modo que no podremos ayudarte, lo siento.

- Yo también lo siento pero sigan tranquilos su camino- dijo la mujer y continuó nuevamente en un angustioso llanto.

El maestro permaneció callado unos instantes, luego le dijo:

- Ven mujer, súbete a mis espaldas, te cruzaré hasta la otra orilla.

Así que el maestro la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla. El joven discípulo no entendía nada... Eso estaba prohibido!... El maestro, no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas. Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el joven que a esas alturas estaba enojado se volvió hacia el maestro y le dijo:

- Maestro, tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.

- De que estás hablando? Qué está prohibido? -le dijo el maestro.

- Se ha olvidado? Ud llevó a esa hermosa mujer sobre sus hombros.

El maestro se rió y luego le dijo:

-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás... En cambio tú todavía la estás cargando…
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