Halloween party ideas 2015

Hay cosas que son evidentes. El objetivo de la publicidad es lograr que un sujeto cambie una conducta o realice una acción. Y para el ser humano no hay motivaciones más fuertes para hacer cosas que la codicia, el reconocimiento, el miedo y, sí, el sexo.


Tampoco es nada nuevo afirmar que la publicidad ha estado recurriendo al sexo, en cualquiera de sus vertientes, como elemento clave para atraer a un consumidor y convencerle de algo. Al principio se hacía de forma muy sutil, pero la liberalización social hizo que los anuncios fueran cada vez más explícitos, como ha recordado Chiqui Palomares en su artículo en We Love Advertising.
Y es que, quién no recuerda el mítico "Busco a Jacq’s"?. Una bajada de cremallera que ha quedado grabada a fuego en el subconsciente colectivo de generaciones y generaciones a través de sus múltiples versiones, con múltiples chicas.



Unos primeros pasos en la publicidad pseudo-erótica que ya no desaparecieron, sino que fueron evolucionando, aumentando en frecuencia y, también, en sutilidad.

Un recurso que ha sido la idea central de la publicidad de Axe durante años, y protagonista más que obvia en este anuncio:



Desde que Axe empezó a utilizar el sexo como recurso, y efectivo, en su publicidad, sus esfuerzos han sido ir siempre un poco más allá, sufriendo incluso la censura sobre muchas de sus campañas.

Pero muchas veces la utilización del sexo o el erotismo ha terminado por convertirse en algo vulgar, por lo que algunos anunciantes han apostado por darle un estilo más sofisticado a un anuncio que sigue siendo abiertamente sexual, como es el caso de este spot de Dolce & Gabanna con Laetitia Casta y Noah Mills de 2012 y en blanco y negro.



Aunque también el humor, otro de los recursos que nunca fallan en la publicidad, sirve para quitar ese halo vulgar que podría tener un anuncio sexual para llevarlo hasta el ridículo, pero eso sí, sin renunciar todavía al sexo.







Pero no todo son anuncios con mujeres bonitas enseñando más carne de lo que deberían. Algunos han apostado por dar un toque más femenino a la publicidad sexual, como es el caso de la última campaña de Desigual y su oda al sexo mañanero, o el anuncio dirigido por Guy Ritchie para H&M en el que es un hombre, David Beckham, y no una mujer, el que termina convirtiéndose en el objeto sexual.




Sea como sea, el sexo funciona. Y desde luego en la película Repo Men lo entendieron muy bien dando una vuelta de tuerca más al erotismo comercial con este vídeo que muchos han calificado de pornografía.


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