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De una manera histórica anteriormente profundicé en el origen de la Navidad, que en pocas palabras, es una festividad que nace en Babilonia, luego es llevada a Roma conocida como la fiesta de "Saturnalia" y posteriormente fue ordenada su observancia en todo el imperio en el siglo V, como un festival oficial en honor a “Jesus”. En rigor, un lindo envoltorio cristiano en donde la masa participa sin cuestionar su origen y llevándolas a un consumismo totalitario. Vamos a ver en esta segunda parte el lado oculto del Árbol de Navidad.



Esta festividad con el tiempo fue introduciendo 2 importantes productos en ventas que son los principales propulsores para llevar a cabo el consumismo que vemos hoy en día en diciembre, que son El Árbol de Navidad y la figura de Papa Noel/Santa Claus (analizado en el próximo capitulo).

El árbol de Navidad se enlaza habitualmente con una fecha fundamental en el calendario de los festejos cristianos y católicos. Sin embargo, el árbol orlado con vivaces luces, posee lejanos y fundamentales antecedentes paganos ya mencionados, como ese origen antiguo de la festividad cristiana vinculado con el culto romano de Mitra. Mientras que el moderno árbol de Navidad se originó en Alemania. Pero los germanos lo obtuvieron de los romanos, quienes lo obtuvieron de los babilonios y egipcios.



Origen

Entre los mitos nórdicos, el árbol era el centro del universo. Para los germanos, la vegetación también estaba asociada con la agonía mortal del sol; hecho coincidente éste con las Saturnalias. Los antiguos indo-europeos observaban que hacia la mitad del invierno el sol quedaba inmóvil cerca del oriente meridional y luego se elevaba paulatinamente. A este fenómeno astronómico se lo conoció como el día del solsticio (sol detenido).

Temiendo que la oscuridad de Diciembre venciera al sol y lo ocultase, se decoraban las casa con acebo, hierba, muérdago y laurel, ya que estas hojas perennes, al seguir en el mismo estado aparente después de ser arrancadas, eran símbolo de inmortalidad. Además, se encendían leños; se hacían grandes fogatas y se prendían velas. Esta iluminación durante esa noche actuaba como una especie de magia imitativa que intentaba revivir al sol. Por lo tanto, en la mentalidad arcaica, los árboles iluminados no sólo eran símbolo de fertilidad sino de renacimiento solar. De estas creencias se derivan las prácticas de entregar una rama de alguna planta al final de la Saturnalia, a los nuevos magistrados como símbolo de permanencia en su cargo.


Si bien existen varias teorías en torno al origen del árbol de Navidad, una de las más extendidas defiende que proviene especifícamente de los celtas de Europa central, quienes empleaban árboles para representar a varios dioses. Además, coincidiendo con la fecha de la Navidad cristiana celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un árbol. Tenía el nombre de Divino Idrasil -Árbol del Universo, en su copa se hallaba el cielo y en las raíces profundas se encontraba el infierno.

La Modificación del Árbol Navideño

San Bonifacio cortando el árbol que representa a Odín.


Entre los años 680 y 754 d.c, San Bonifacio evangelizador de Alemania, entendió que era imposible arrancar de raíz esta tradición pagana, por lo que decidió adaptarla dándole un sentido cristiano. Fue así como cortó con un hacha un roble que representaba al dios Odín, y en su lugar plantó un pino, que por ser perenne simbolizaba el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas. Las manzanas representaban el pecado original y las velas, la luz de Jesús.

Ya en la Edad Media, el leño era parte de un impuesto en productos naturales que el vasallo debía pagar a su Señor Feudal. Los cánones exigían que se pagaran productos determinados según las fechas y en evocación a rituales pasados. Así como en Pascua se exigían huevos, en Navidad se exigió un leño. Este no era un leño pequeño sino que consistía en una enorme porción de árbol. Durante la Navidad, el leño se quemaba en el hogar; acto seguido, toda la familia iba a los servicios religiosos dejando el leño encendido. Si la leña ardiente se apagaba por alguna razón, esto era presagio de desgracia.

Posteriormente, con la evangelización de esos pueblos, los cristianos tomaron la idea del árbol para celebrar el nacimiento de Jesús. Se cree que el primer árbol de Navidad, tal y como lo conocemos en la actualidad, apareció en Alemania en 1605.

Lutero fué quien cambio esta costumbre entre los protestantes. Así, en lugar de quemar el leño, se le encendían velas. Dicha costumbre comenzó a difundirse en América para 1761 importada directamente de Alemania.


Modernización

George III, coronado como soberano de Inglaterra, en 1762, y su mujer, la reina Charlotte, oriunda de Alemania, fueron los primeros en adornar su palacio con un abeto doméstico, aunque no fue hasta medio siglo después, cuando la buena sociedad inglesa cayó hechizada por la idea de reproducir, en sus casas, lo que sus ojos habían visto en el palacio de Windsor habitado, entonces, por la soberana Victoria y su esposo, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo. Un noble germánico que introdujo el árbol como la última moda en las navidades de la sociedad victoriana, poco después de contraer matrimonio con la Reina, en 1840.

Alberto de Sajonia (nacido en Coburgo) llevó consigo a Inglaterra la memoria de un país en el que ya, en torno al siglo XVII, se empiezan a reunir las familias alrededor de un árbol de Navidad. Es así que en aquel entonces algunas familias alemanas, después de buscar alguna excusa para que los niños salieran de casa, aprovechaban la ausencia de éstos para decorar el árbol con frutos y juguetes el mismo día 24 de diciembre.

La antigua creencia germánica era hacer un árbol gigantesco, el que sostenía al mundo y el que soportaba (esto explica la costumbre de poner luces a los árboles), en sus ramas, el peso de la luna, el sol y las estrellas. Un árbol que era, además, el símbolo de la vida ya que, en invierno, cuando casi toda la naturaleza aparecía muerta, éste no perdía su verde follaje.

Ya para 1850, por primera vez, en Nueva York comenzaron a iluminarse los árboles a gas. En España, concretamente, parece ser que la primera vez que se colocó un árbol de Navidad fue en Madrid, durante las navidades del año 1870. Y en el Vaticano en 1982 a petición de Juan Pablo II.



La decoración del árbol ha ido evolucionando hasta nuestros días pero los elementos más característicos siguen siendo la estrella -pentagrama, colocada en la cima conmemorando a la Estrella de Belén, las esferas de colores, que al inicio fueron manzanas que aludían a las tentaciones, las luces como iluminación divina de Jesús y los lazos como símbolo de unión. A pesar de que la religión cristiana y católica lo rechazó durante muchos siglos por considerarlo un ritual pagano finalmente acabó aceptándolo y hoy en día es, sin duda, uno de los elementos más simbólicos de la Navidad.

Y como nos muestra el siguente video es así como hoy en día es aceptado este árbol sin importar su verdadero origen, lo importante es, a simple vista, promulgar la fé cristiana y católica, pero donde todos, sin importar la creencia, sigan como sea ese camino... un camino que realmente los lleva al consumismo.




"Este árbol verde, es símbolo de la vida, y esta vida tiene un nombre que es Jesucristo.."

El Papa Benedicto XVI dijo lo siguiente

“En las próximas semanas el árbol de Navidad será motivo de alegría […] Su forma en punta, su color verde y las luces de sus ramas son símbolos de vida. Además, nos remiten al misterio de la Nochebuena. Cristo, el Hijo de Dios, trae al mundo oscuro, frío y no redimido, al que viene a nacer, una nueva esperanza y un nuevo esplendor. Si el hombre se deja tocar e iluminar por el esplendor de la verdad viva que es Cristo, experimentará una paz interior en su corazón y será constructor de paz en una sociedad que tiene mucha nostalgia de reconciliación y redención”

Benedicto XVI, Audiencia, 12 de diciembre de 2008.

En Conclusión

En estos días las fiestas navideñas inundan los hogares por doquier y con ellas su característica decoración baña cada rincón de calles y moradas. Ningún folleto acerca de la navidad está completo sin alguna explicación acerca del “Árbol de Navidad”. Hemos tocado el tema anteriormente sin enfocarnos directamente en él. Es claro que es uno de los elementos más característicos de la navidad sin duda alguna. Decorado por cintas, bolas de colores, luces y otras ornamentaciones, el árbol contribuye a dar una imagen navideña, allá en el mejor rincón de los hogares.

El árbol de Navidad, junto a Papa Noel, son los representantes de esta festividad de consumo (como veremos más adelante), un simbolismo que a pesar de ser pagano y ritualístico, se acepta por ser natural, por supuesto no nos olvidemos que, a la elite oculta no le interesa si eres un creyente.

Porque asi lo han establecido, el árbol de navidad lo han colocado como el "Símbolo de la Vida", es decir, un "Símbolo en Agradecimiento a sus dioses" que promueven constantemente en sus agendas, una "Vida" basada en la manipulacióin, represión y control, todo envuelto en un solo concepto: el Nacimiento de Jesus, y quieras o no, cada fin de año, tendrás tu árbol de navidad ya sea en el mejor rincón de tu casa, en tu trabajo o a donde quieras que vayas.

En la tercera parte veremos el origen a fondo de Papa Noel, Viejo Pascuero o Santa Claus.

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