Halloween party ideas 2015

Las modas van y vienen, solo la ignorancia del que las sigue es permanente... es claro no?.

Es imposible encontrar soluciones absolutas, siempre, en todo caso, habrá una exigencia exterior y que, en un grado u otro, es posible que haya una respuesta interior. Por lo tanto, más que considerar la cuestión desde un punto de vista tajante y absoluto, se tra­ta de descubrir la tónica dominante, el factor que predomi­na en esa conducta espiritual de la persona.

La vida espiritual es falsa cuando se utiliza exclusivamente como refugio, como compensación de todo lo que son desgracias, malestares, sinsabores de la vida real. Hay que observar que decimos cuando se utiliza “exclusivamente” para eso. No pensamos que pueda ser una equivocación el que una persona, en unos momentos de agobio, de preocupación o de dolor, sienta una mayor necesidad de abrirse a lo espiritual. No nos referimos a eso; eso es un mecanismo normal, es un hecho humano, y esto lo sentirá normalmente toda persona aún con una gran sinceridad espiritual. Aquí decimos que cuando la persona utiliza lo espiritual exclusivamente como fin de escape, de compensación, de su vida concreta diaria, se introduce en una situación y un estado malsanos.

¿Cómo conocemos esto? ¿Qué características tiene la persona, o el modo de conducta de esta personas, para discernir o sospechar que no hay allí una actitud realmente sincera? No olvidemos en ningún caso que estamos hablando para que cada uno se examine a sí mismo, no para que es­cudriñe en los demás.

En primer lugar, una de las posturas que surgen a con­secuencia de esta huida y de esta actitud religiosa artificial es una falsa humildad. La persona tiende a menospreciarse, a minusvalorarse: “yo no sé nada”, “no sirvo para nada”, “soy un desgraciado”, “soy muy poca cosa”... Aquí hay una actitud, podríamos decir de encogimiento, y, curiosamen­te, esa actitud contrasta con otra de egoísmo y de orgullo cuando uno sabe mirar la trayectoria de la propia vida. Por­que, si bien, por un lado, uno rechaza el valorarse de un modo elevado, el hecho es que solamente se preocupa de sus propias cosas, de lo que quiere, y, a la hora de actuar, a la hora de la realidad, si uno se examina con sinceridad, descubrirá que hay en el fondo una ansia absoluta de llegar a ser más él mismo, más importante, más tranquilo. Faltan una serie de connotaciones a la auténtica humildad, lo cual nos indica que la cosa es falsa.


La humildad no consiste nunca en encogerse; la humildad consiste simplemente en relajarse, en entregarse; no se trata de hacerse más pequeño de lo que uno es, sino de ser lo que uno exactamente es, ni más ni menos, de no tener preocupaciones en si uno es más o es menos. Cuando uno tiene que andar diciendo que es menos, esto demuestra que sigue siendo él —su yo/idea—, el protagonista, el cen­tro, el eje de todo su interés; significa que allí, aunque exista una minusvaloración, esta constancia, esta persistencia en estarse autodenunciando constantemente, tiene como protagonista al yo; el yo es lo único constante, es decir, que el yo está entronizado dentro de uno mismo; en la me­dida en que ocurre esto, no puede haber auténtica espiri­tualidad.
En esta sociedad, se encuentran pocos que siguen a otros antes que ser ellos mismos, una cantidad mínima en comparación a toda la poblacion, porque por suerte en nuestro camino se cruzan personas que si buscan serlo, que si buscan la libertad.

Ya es demasiado evidente como la gente aún sabiendo que el propósito es que la engañen y se dejan engañar, estafas legales en las que no hay víctimas y manipuladores, la víctima elige serlo y el estafador se aprovecha de su debilidad. Nadie puede salvar a la víctima si ella no elige dejar de serlo, comprende que estaba interpretando un papel, es una máscara, no es ella misma.

Cuando alguien en esta vida lleva un estilo de ropa para encajar con un movimiento o status social, se peina o se maquilla de determinada manera, persigue tener una imagen creada por otras personas, consumiendo los productos para ser eso, lo que quieren que seas.

Todos somos productos, todo se vende en esta sociedad, las personas son consumidores y consumidos, no se conectan entre ellos porque todo es un intercambio interesado. La gente no hace las cosas porque asi las siente, sino para conseguir un beneficio, y eso tiene la consecuencia que no les importa tanto hacer lo que quieren como conseguir el mayor beneficio posible. No es de beneficios solo económicos o materiales, por supuesto, eso es lo mas triste, que la mayoria se mueve en base a eso únicamente, inconscientemente también buscamos beneficios energéticos, en base a pensamientos.

El ego, que quiere ser lo “más” y actúa egoístamente, quiere que todos piensen como él, imponer sus ideas, a nivel global hay gente que manipula las creencias de otras personas, creando su realidad, en base a sentimientos, egoístamente cuando alguien basa su felicidad en el sufrimiento de otros. El ego se alimenta de esa energia negativa, o condiciona los sentimientos de la otra persona en cualquiera de sus formas, de tal forma que consigue que la otra no haga lo que siente sino que lo otros creen que es adecuado, también deja de ser ella misma y su libertad en manos de otras personas. También a nivel global esto forma parte de las creencias, condicionan la manera en que la gente tiene que comportarse, negando lo que siente con sentimientos de culpabilidad, de vergüenza, de miedo, a ser el mismo.

Uno de tantos productos que encontramos en el mercado es la Espiritualidad y que el movimiento New Age ha hecho un muy buen trabajo para desviarla de "La Verdadera Espiritualidad", la cual nos debería importar más allá de la creencia que tengamos.


                         

La falsa espiritualidad la encontramos en diferentes formatos, diferentes corrientes filosóficas, clasificados por culturas, versión tope pesimista, versión optimista y feliz, según las actividades como; yoga, taichi, danzas, música, libros, sanación, religión, plantas, piedras, conferencias, cursos etc... Cada uno se especializa en lo suyo y se olvidan que todos trabajan para la misma compañía, para formar la misma creencia, que limita a la persona en pensar que no va a conseguir ser lo que quiere ser si no es por medio de otras personas o productos, tiene que aprender tal técnica, tiene que ver tal documental que le va abrir los ojos, tiene que saber estas cosas etc.

Y lo que tenemos que aprender es; que nadie nos tiene que enseñar nada, y a la vez todo y tod@s nos enseñan algo claro, pero no lo que dicen que enseñan. Es decir, hay "falsos" que predican el amor incondicional mientras en todas sus acciones aplican el interés económico entre otros que desconocen el significado de espiritu, alma, libertad, amor... Pero fingen saberlo, haciéndoselo creer a otr@s tan ciegos como ellos... Que hablan mucho... Pero dicen poco... Estafas, manipulaciones, intereses, mentiras... sigue siendo la misma historia de siempre...

Enseñar es mostrar una cosa para que sea vista o apreciada. Algo que ya es, que tu mismo puedes ver. Lo que se quiere decir es que cuando alguien te lo enseña dirige tu atención hacia ese punto, para que concentres tu energía en observar eso.

Mucha gente que pasa por nuestras vidas nos enseñan infinitas cosas, pero realmente queremos o necesitamos aprenderlas?. Necesitamos verlo todo si sabemos que todo es infinito y tan solo estaremos viendo un trozo más?

Los movimentos de masas, las escuelas iniciáticas, las sectas, las religiones, la política y la filosofía. Todo aquello de lo que creemos aprender en relidad, tan solo nos están manipulando y cambiando nuestras creencias por otras, que de nuevo no vendrán de nuestro interior, que no servirán de nada.

Y esa enseñanza va de acuerdo a Quien Eres y Quien Elijes Ser.

Maestros son los que te muestran, pero no los que te adoctrinan con sus creencias, esos te ciegan más que te dejan ver. 

Maestros son lo que te enseñan cosas de esta vida, esas que conscientemente no querías aprender, porque implica aceptar el dolor y tantas otras cosas que nos han "enseñado" que hay que rechazar, para vivir la mitad de la experiencia, vivir a medias. 

Maestros hay muchos, te los encuentras cada día en tu camino, y te hacen salirte de tu centro, para que aprendas a regresar. Pero si buscas al mejor Maestro no lo busques fuera, sino dentro de ti, porque él te enseñará más que ninguno.

Es duro ponerse a buscar a sí mismo, cuando uno mismo ni se encuentra, cuando cree que esta perdido y cree que se encontrará en otros. Pero todo es lo mismo, y las dos partes necesarias, porque el camino hacia uno mismo nos llevará al camino hacia los demás.

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